jueves, 11 de octubre de 2012

El Famoso Caballo

El pueblo de Cumpas quizá no sea conocido por su clima, por la belleza de sus tierras ni por lo amable que son sus habitantes; pero es la rara la persona que no haya escuchado aquella canción que dice: 
"El 17 de marzo, a la cuidad de Agua Prieta vino gente de donde quiera"... 



Hay mucho que decir de mi pueblo, hay mucho que escribir, son muchos los temas que tratar, tal vez unos más importantes que otros, tal vez unos más comentados que otros o quizás unos más conocidos que otros; y en medio de el ir y venir de la vida de mi pueblo, de su tiempo y de su espacio, la memoria de la historia impresa el sentir de sus moradores, señala un punto que resalta y marca con percibida sencillez el carácter de su gente.
Un relato, una historia, un himno, o un recuerdo, un símbolo que nos identifica o simplemente un “Viva Cumpas", son solo parte de un todo que viene a conformar este preciso ángulo del tiempo, que quiero compartir.
No cabe duda que aunque los seres humanos hagamos hasta lo imposible por complicarnos la existencia, nuestra misma naturaleza nos demuestra con fina sabiduría, que la grandeza de los pueblos se encuentra en la sencillez de sus individuos, ya que de forma instintiva tomamos lo que los resulta fácil de asimilar y de aceptar, a tal grado de hacerlo nuestro y hasta convertirlo en un símbolo que nos identifique como miembros de una familia, de un grupo, de un pueblo, etc. Curiosamente en Cumpas sucede con un simple caballo, que llega a nuestra comunidad y las circunstancias que se dan alrededor de la vida de este ser, la convierte en todo un personaje que nos identifica a los cumpenses, formulando un sentimiento de orgullo para los que ahí vivirnos y un pretexto para recordar a su pueblo para quienes se encuentran lejos de él.
Este tema que les comento es bien conocido, desde lo regional como en el extranjero hasta llegar a otros continentes. Es por ello que como miembro de esta comunidad, celosamente he querido participar lo más detalladamente que me fue posible la historia del "Moro de Cumpas”

El moro de Cumpas (1957)
CC por Martín Amavizca

EL CABALLO “EL MORO”
El famoso caballo de carreras. “El Moro" no era originario de Cumpas, nació en el Valle de Cocóspera en el municipio de Imuris, al de la Sierra de Cananea, en el rancho "EI Portón" propiedad de la Familia Martínez, hasta hoy. Se compró junto con otro caballo, al parecer hermano de él por el Señor Florencio Frisby, ganadero de esa localidad, en el año de 1951, con el propósito de usarlo como semental de la raza cuarto de milla, cuando el caballo tenía pasado de ano de edad.
Al poco tiempo Don Florencio lo da a su hijo Pedro Frisby a cambio de un burro manadero semental de yeguas, con el fin de formar una manada de mulas. Para entonces "El Moro" era un potrillo que serviría para mejorar la raza caballar.
El Sr. Pedro Frisby, ganadero de profesión, casado con la Señora María Dolores Duran Meza y formadores de una familia compuesta de ocho hijos, muestra una gran afición por las carreras, jugándolas a nivel regional con otros rancheros. En el año de 1956 pierde una carrera parejera con un caballo propiedad del Sr. René Vázquez, originario de la comunidad de Jécori, quedando este último de ofrecerle una revancha con otro caballo conocido como “El Moro de Jécori". Para este entonces “El Moro le Cumpas” cumplía con su labor como semental y estaba siendo amansado por Don “Chanon" Leyva, mismo que descubre que el caballo tiene aptitudes como corredor de carreras, a pesar de ser un caballo de baja estatura pero un tanto más largo que lo normal, aconsejando a Don Pedro, junto a la opinión de otros vaqueros que de la revancha al Señor Vázquez con “El Moro", y fue así como se pactó la carrera a realizarse el día primero de enero de 1957, de la cual también surgió un corrido conocido en la región como “Los Moros”.
Pan los conocedores “El Moro" resultó ser un caballo sumamente ligero, que podía dar una competencia de acuerdo a los tiempos que se jugaban en 200 metros y optaron en llevarlo a la Ciudad de Agua Prieta en donde había caballos de esa categoría, convirtiéndose desde ese entonces en favorito de muchos aficionados. Ya en Agua Prieta se hizo cargo de él Don Pedro Cruz de origen cumpense, que estaba a cargo de un tercio, o partida de caballos, y también gran aficionado a las carreras y que vino a ser quien cuidó de él por mucho tiempo al “Moro”.
Durante el tiempo que permaneció “El Moro” en Agua Prieta, viajó contantemente a Cumpas, para cargar a las yeguas, formando así una gran descendencia en la región.

CC por Martin Amavizca

LA CARRERA
Todo tipo de eventos nos dejan buenos y gratos recuerdos, recuerdos que habitan en el pensamiento de quienes han significado un cambio en la manera de ser o de vivir. Tal es el caso de la famosa carrera entre “El Moro de Cumpas” y “El Relámpago” de Agua Prieta. Misma que dio origen a un corrido y a una película convirtiéndose en dos poderosas armas de comunicación que no solo llevan el nombre de estos dos caballos y sus respectivos pueblos por todo el mundo, sino que también cargaron con toda una mezcla de culturas, sentimientos y costumbres de la región, para conformar un símbolo de identificación y estandarte. Las carreras parejeras, fueron y siguen siendo una tradición muy arraigada sobretodo en los pueblos del Noreste del estado de Sonora. Además de satisfacer el afán de competencia y del deporte, se obtienen beneficios económicos para instituciones privadas y públicas. En los años cincuenta, del presente siglo se encontraban éstas en gran auge eran preparadas con mucho entusiasmo tanto por los dueños de los caballos, corno por los vecinos del lugar. Cabe mencionar que como todo deporte son un tanto peligroso. Tanto por la naturaleza de la carrera, como por lo que pudiera ocasionar, ya que se trata de un juego de azar, por lo que fueron prohibidas un tiempo por el Gobierno del Estado, con motivo de un accidente fatal ocurrido en Ures a mediados de los años sesenta, pero en la actualidad son permitidas bajo ciertas normas de seguridad.
Eran los primeros días del año de 1957, el “Moro” se encontraba en la ciudad de Agua Prieta y había sido tan fuerte el impacto de su primer carrera con el otro caballo moro, que ya se planeaba enfrentarlo al no menos estimado y reconocido “El Relámpago", por lo que el Sr. Pedro Cruz le pide autorización a su propietario para cazar una carrera con ambos triunfadores. La noticia no tardó en llegar a todos los pueblos y ciudades vecinas. Se programa la fecha para el 17 de Marzo de 1957 a jugarse en Agua Prieta en un taste que se instalaba en el lugar que hoy ocupan las calles uno y cuatro de esa ciudad, como a 400 metros de la “Copacabana". El tiempo previo a la Fecha, era muy comentado, era el tema del día, sobretodo por tratarse principalmente, para ver ganar al “Moro” que en muy poco tiempo se había ganado el Cariño y la simpatía de todos los cumpenses y también de otras partes hasta del mismo Agua Prieta.
CC por Martin Amavizca
Las apuestas no se hicieron esperar, tanto para los asisiei1tes como para los que no pudieron ir. Se aposté desde animales corno gallinas hasta caballos y vacas, corno dinero y automóviles, en su gran mayoría de los aficionados.
De dos caballos de cualidades muy distintas pero con el mismo afán de ganar y convencer.
La carrera se promovió con el fin de ayuda para la escuela Fray Pedro y Club de Leones así como para el Ayuntamiento y el Templo.
A medida que se aproximaba la fecha, la expectativa iba creciendo, era el tema de conversación en los puntos de reunión en Agua Prieta, por mencionar algunos, El Banco, El Café y obviamente "La Copacabana” que era el Centro donde se tapaban las apuestas además de la difusión que le daba un conocido y apreciado mesero del lugar de nombre Héctor “El Negro” Bonilla.
Mientras tanto en Cumpas, los aficionados se preparaban para el gran día. Según pláticas de los asistentes como e Señor Ramón Quijada, entre otros, utiliza la expresión “parecía el día del juicio” para descubrir ese día, era tanto el alboroto, la conmoción tan particular y tan extraordinaria que sembró la carrera que se prepararon con viaje especial a la ciudad de Agua Prieta, hombres, mujeres y jóvenes principalmente, para ver ganar al “Moro” que en muy poco tiempo se había ganado el Cariño y la simpatía de todos los cumpenses y también de otras partes hasta del mismo Agua Prieta. Las apuestas no se hicieron esperar, tanto para los asistentes como para los que no pudieron ir. Se apostaron desde animales como gallinas hasta caballos y vacas, corno dinero y automóviles, en su gran mayoría de los aficionados.
EI 17 de Marzo de 1957, se empieza vivir desde las primeras horas, cuando los dueños de los carros de aquel tiempo, como es el caso de Don Guadalupe “El Güiri" Leos, convidan a los Vecinos de él lugar para iniciar la aventura rumbo a Agua Prieta en busca del triunfo, era tanta la algarabía que algunos tuvieron que esperar en Cabuyona a que amaneciera para llegar con la luz del esperado día.

Era el día de San José y hacia frío", -Comenta Don Ramón. “Como era aún muy de madrugada decidimos dormir un rato yo y mi compañero Ruben “El Pelado” Frisby, nos levantamos, atravesamos un lote baldío para llegar a la “Copacabana” donde se tapaban las apuestas, yo aposté setenta pesos, que en aquel tiempo era mucho, luego nos fuimos donde estaba e taste, y nos pusimos muy cerca de la salida, era un alboroto, música, mariachis, otras bandas, luego apareció el “Moro”, se veía muy bonito, una “chulada” de caballo, parecía que flotaba en el aire cuando caminaba, “Los Cumpas” la teníamos segura con el “Moro”, había un señor muy vivo para las carreras, Don Jesús Montaño alias “El bolsas”, y ese nos animó a ir y apostarle al “Moro”; Aunque a este señor se le a figuraba que se iba a vender la carrera ¿Sabes?... me acuerdo como si fuera ahora cuando Silverio Noriega de Teonadepa dio "El Santiago", "El Moro" dio un brinco en el aire como de cuatro metros, y se notaba que Gumercindo Valenzuela al que todos conocernos como "Chindo" que fue quien corrió al "Moro" lo llevaba bien atrancado, y los que estaban al principio le gritaban: "No le jales hijo de...", era mucha la ventaja que llevaba el “Moro” para que perdiera, la gente que estábamos de la mitad del taste para acá, nunca nos imaginamos que no ganara porque aunque lo llevaran jalado, le llevaba mucha delantera al Zaino al menos la primera mitad del taste. Como era de cuatrocientos metros, los que estábamos al principio no nos dimos cuenta de que había perdido, No lo podíamos creer. Después de la carrera hubo muchos alegatos, pero todas las apuestas fueron pagadas sin ningún problema después nos fuimos a la “Copa” ahí siguió la esta fiesta. Luego en la barra de la cantina “El Nano" empezó a escribir el corrido, recuerdo que lo rodeábamos entre todos. Más tarde nos regresamos a Cumpas". –Termina el relato Don Ramón.

EL CORRIDO.
Después de la carrera, se dio a conocer el famoso corrido que en un principio se conociera como "El Relámpago y El Moro". Y fuera interpretada por los conjuntos y bandas de la localidad y que más tarde fuera interpretada por artistas más famosos.
El compositor, Don Leonardo Yañez Romo "El Nano", nació en Cananea, el 2 de Abril de 1902, hijo de Francisco Yañez Esquer y Teresa Romo de Esquer. Estudió música con el Maestro Don Silvestre Rodríguez. Se casó con Socorro Vargas Andrade con quien procreó 11 hijos. Fue un buen padre y un gran amigo, su gran amor por la música y su pasión por los juegos de azar, hacían de él un bohemio de corazón. Dentro de sus numerosas composiciones destacan; El Tiojuan, No me hagas menos, Nuestra tumba, El Guante, siendo "El Moro de Cumpas" la más destacada y la compuso a la edad de cincuenta años. Era además muy aficionado a las carreras. Cabe mencionar que se incluye en el corrido como compositor, cuando no es muy común, para evitar el plagio y además para ofrecer disculpas porque él era partidario del "Moro" y convenció a sus amigos y familiares a que apostaran a su favor. El "Nano" muere el 9 de Marzo de 1993, despedido por un gran número de amistades y familiares.
El primer candidato para grabar el corrido fue el inolvidable Pedro Infante, mismo que fue ofrecido por su compositor a través de su compadre Rafael Romero. El afamado artista aceptó gustosamente, pero desafortunadamente un accidente fatal le cortó la existencia en Abril de 1957, un mes más tarde a la carrera. En esa época empezaba a destacar un joven cantante de nombre Gilberto Valenzuela "El Sahuaripa", a quien fue otorgado el corrido para que lo grabara por primera vez. Se cuenta que el corrido fue dictado vía telefónica a la Ciudad de México por lo que inicialmente fueron cambiadas algunas palabras debido a la interferencia telefónica, como es el caso del apellido Frisby por Fimbres.
Ya cuando el corrido se hizo famoso en el año de 1964, sobre la base del cambio de titulo, y algunos otros arreglos musicales, fue interpretado por otros artistas de mayor renombre, tal es el caso de Vicente Fernández, Antonio Aguilar, Chayito Valdés. Lucha Villa, entre otros.
Tiempo después dada la fama de ambos caballos, "El Nano" compone otro corrido titulado "Dos Caballos Famosos". 

CC por Martin Amavizca

LA PELICULA
Fue tanto el impacto que tuvo el corrido, que el Sr. Antonio Aguilar decide producir y dirigir una película con artistas mexicanos, cuyo tema central es la carrera de "El Moro" con "El Zaino", pero por cuestiones de carácter comercial y artístico se cambian muchos aspectos que no coinciden con la realidad. Como es el caso de que según la película la carrera ocurre al sur del país, se forma un ambiente de rivalidad entre pobladores de Cumpas y Agua Prieta, y se desarrolla en un estilo de comedia chusca donde los villanos son los de Agua Prieta.

La película se filmó en Mexicali, Baja California a principios de los años setenta, tomando como escenarios la Colonia Progreso de dicha ciudad y locaciones en la Rumurosa para semejar el terreno donde vivió el caballo. Al igual que otras de la época, muestran las historias clásicas de la gente del pueblo.

LA FAMA.
 
La fama del caballo fue también explotada. Después del gran éxito del corrido, "El Moro" fue solicitado para exhibirlo en varios eventos populares con el fin de hacerlos más atractivos y así obtener fondos para diversas instituciones de beneficencia. Viajó a Ciudad Obregon, Hermosillo, Caborca y Ures donde Gilberto Valenzuela cantó el corrido montado en él convirtiéndose en todo un suceso. Para estas fechas, el cariño de la gente hacia el caballo, era indescriptible, a tal grado de considerarse dueños del caballo todo aquel que le conociera.
Ya no volvió a correr, solo se exhibía, se calcula que únicamente participó en 18 carreras.
El caballo enfermó, padecía de fuertes cólicos, tres años antes de morir estuvo a punto de quedarse ciego. Finalmente quedó postrado, sin comer y con mal olor. Se comenta que pudo haber sido cáncer terminal, era inevitable su muerte.
Por lo anterior se optó por aplicarle la eutanasia, siendo el Sr. Raúl Ballesteros el encargado de dicha misión. Su muerte fue motivo de duelo, dos meses después de la muerte de su amo el Sr. Pedro Frisby, en Febrero de 1973. A su funeral asistieron los vecinos del lugar y su cuerpo fue depositado en el bajío del Encino del Rancho "Tres Nogales" donde creció, como a 100 metros de la carretera Cumpas - Nacozari.

CC por Martin Amavizca
EL SENTIMIENTO.
Idolo o símbolo, tradición u orgullo, alegría o tristeza, son diversos sentimientos que corren muy dentro de nuestro ser, invadiendo en su totalidad, al escuchar las notas musicales que hacen que el oído y la sensibilidad de mi piel se conecten en un solo sentido, arrebatándonos un grito de alegría o tristeza, con el solo hecho de escuchar las primeras palabras de la estrofa que dice el diecisiete de marzo... Inmediatamente se abarrota mi pensamiento haciéndolo caer en contrariedad, formando una copa de arrogancia, la cual vence todos los obstáculos y solo pienso y me aferro a hacer ganar, porque con ello gana mi pueblo, cuando me doy cuenta de que soy víctima de mis emociones que me recuerdan que soy de Cumpas, "Tierra del Moro.

"El Moro" perdió tan anhelada carrera, pero ganó el corazón de todos los que tienen algo que ver con Cumpas. Quien diga que cuando se encuentra lejos y escucha el corrido y no siente nada, es un embustero. "EL Moro de Cumpas" es un himno que nos identifica y nos une en la fraternidad a todos los cumpenses, y aunque la historia diga lo contrario, cuando dieron "El Santiago", "El Moro" salió adelante con la intención de ganar y gano.

CONCLUSION
El la fama “Moro de Cumpas” es producto de una cadena que se desdobla desde el triunfo de una pieza musical del rublo de los corridos, que tiene como estampa ranchera y muy mexicana, un seguimiento musical muy festivo, muy rítmico y muy alegre, luego entonces con la aceptación del público y el sentimiento del relato tan lleno de imágenes que hace Don Leonardo Yáñez, hacen posible el nacimiento y poster guidad de un personaje que sostiene esta historia, y referente al desenlace de la misma, en donde se acentúa la narración, cuando anuncia la derrota del moro, solo se respalda por la lógica de que el Moro, era un caballo que tenia un arranque muy dinámico pero que a mas terreno su velocidad disminuía y como versa el corrido, “el moro salió adelante con la intención de ganar”, mismo que se enfrenta al Zaino, que a lo contrario su capacidad es de ir ganando velocidad a mayor terreno, “y arriba de medio taste, dejaba al moro pa’tras”, se concluye que no existen perdedores y quizás es lo interesante de la historia, porque hubo posteriormente tres carreras mas, donde a final de cuentas quedaron empatados, dos a dos, pero de esto ya no existen corridos famosos. 

CC por Martin Amavizca

Fuentes Bibliográficas:
Crónicas y relatos de Martín Amavizca


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